¿Qué son los Fondos Comunes de Inversión?

Los fondos comunes de inversión (FCI) nacieron como una alternativa para invertir sin tener que ocuparnos de elegir los activos financieros ni manejar personalmente nuestras inversiones enviando órdenes de compra y venta a un agente bursátil.


Al invertir en un FCI participamos junto con otros inversores de un formato a través del cual el dinero que invertimos es administrado por los gerentes del FCI. Ellos eligen en qué invertir el dinero que se les deposita, siguiendo ciertos lineamientos explicados en informes que tenemos disponibles para saber qué activos financieros eligen y cómo les fue. De esa forma brindan alternativas para cada perfil de inversor.


Todos los bancos tienen su oferta de FCI, es muy sencillo operarlos desde Home Banking y en algunos casos desde la app del teléfono, con el dinero que tengamos en nuestra caja de ahorro.

 

Hay 3 grandes categorías:

  • Money Market (Plazos Fijos)
  • Renta Fija (Bonos)
  • Renta Variable (Acciones)

 

Esas categorías se definen en función de en qué está invirtiendo cada fondo. Los FCI dividen su estructura en “Cuotapartes”, que es la unidad de medida en la que se divide el patrimonio neto de un fondo, representan el derecho de copropiedad de los inversores. Cuando invertimos en un FCI, lo que estamos haciendo es “suscribiendo Cuotapartes”. Quiere decir que entregamos dinero y nos hacemos dueños de una porción del total del FCI.


Las Cuotapartes cambian de valor todos los días en función al valor global del FCI. Ese valor global se determina por la cotización de todos los activos que tiene en cartera (bonos, acciones, obligaciones negociables, plazos fijos, dinero en efectivo, etc.). Si sube el valor de lo que tiene el FCI en su composición, sube el valor de las Cuotapartes, y viceversa.


A medida que se incorpora dinero de nuevos inversores al FCI, se reparte siguiendo la estructura que tiene definida (los mismos bonos, las mismas acciones), y cuando un inversor quiere salir, la operación que realiza es un “rescate de Cuotapartes” y se hace al valor del cierre del día que se ordena realizar la operación. La ganancia surge de la diferencia entre el valor de la cuotaparte al momento de rescatar menos el valor de la cuotaparte al suscribir.


Por ejemplo, si suscribimos $ 1.000 en un FCI donde la cuotaparte vale $ 4,4025, vamos a ver en nuestro resumen de inversiones que vamos a tener el equivalente a $ 1.000 / $ 4,4025 = 227,14 cuotapartes. Si una semana más tarde queremos recuperar el dinero y hacer un rescate de cuotapartes y la cuotaparte vale $ 4,428, eso equivale a 227,14 x $ 4,428 = $ 1.005, que es lo que se va a acreditar en nuestra caja de ahorro. Quiere decir que ganamos $ 5 en una semana.

 

Es importante tener en cuenta que también podemos perder si el valor de la cuotaparte cae. Podría suceder con un FCI de Renta Variable ya que están compuestos por activos que varían a precio de mercado diariamente (bonos y acciones)  y en casos donde aumenta el riesgo país, con los FCI de Renta Fija.


La principal ventaja de este instrumento es la posibilidad de invertir en un rango amplio de activos con poco dinero. Cada operación en general tiene que ser mínimo de $ 1.000, aunque los Fondos FIMA del Banco Galicia permiten operaciones con un mínimo de $ 100  o USD 100 dependiendo el fondo. Otra gran ventaja es la liquidez, permiten disponer de nuestro dinero en plazos de acreditación en el momento, a las 24 o 48 horas, dependiendo del tipo de FCI.


A través de un fondo, estás diversificando tu inversión en distintos activos, lo que te da mayor estabilidad y menor riesgo que si invirtieras en un solo activo.

 

La comisión que cobran está descontada implícitamente en el valor de la cuotaparte, por lo que no nos cobran comisiones cuando suscribimos ni cuando rescatamos.Lo que se deduce diariamente es el honorario de administración, antes de publicar el precio de cada cuotaparte, no es una comisión (es correcto que las comisiones por operar están bonificadas).

 

El criterio para decidir el tipo de FCI en el que querríamos invertir es el mismo que el que usaríamos para elegir el tipo de activo financiero en los que invierten los administradores del FCI: riesgo que estamos dispuestos a aceptar, cuándo pensamos usar el dinero o cuándo debería estar disponible, qué rendimiento esperamos. Es por ello que siempre se recomienda realizar el test del perfil del inversor que permite analizar estas variables y brindar orientación sobre el tipo de fondo que se adapta a nuestras necesidades. Es posible realizar una simulación para conocer el funcionamiento de este tipo de inversiones.


Si tenemos un perfil de inversor conservador, una alternativa adecuada sería el FCI Money Market o de Plazo Fijo que permite acreditar dinero de manera inmediata; obteniendo rentabilidad en un muy corto plazo. Si estamos dispuestos a asumir diferentes niveles de riesgo, buscando obtener mayor rendimiento, debemos considerar también que deberemos estar dispuestos a mantener nuestra inversión por más tiempo ya que a mayor nivel de riesgo, más largo es el horizonte de inversión recomendado, buscando obtener mayor rendimiento. Es por esto que los fondos de bonos pueden ser de corto, mediano o largo plazo, mientras que los fondos de acciones al ser los más volátiles y riesgosos, siempre son de largo plazo.