¿Qué es un seguro de vida?

Muchas veces, las personas que tienen hijos suelen estar preocupados por lo que podría pasarles si uno no está más, sobre todo si son chicos y todavía no pueden trabajar y conseguir su propio sustento. Para este tipo de casos se puede contratar un seguro de vida. El funcionamiento básico es el mismo que el de cualquier seguro, en el que nos obligamos a pagar una prima todos los meses como una cuota. La diferencia es que, al tratarse de la muerte, los beneficiarios son los herederos. Lo más frecuente es organizar el pago de la cobertura mediante un esquema de cuotas mensuales. La compañía de seguros realizará estos pagos al cónyuge y sus hijos hasta que lleguen a la mayoría de edad o se agote el saldo del dinero por cobrar, cómo si se siguiera cobrando un sueldo para mantener a la familia.


Muchas veces un seguro de vida se combina con un seguro de retiro y en caso de que no suceda el fallecimiento del beneficiario, las cuotas pasan a formar parte de un fondo de retiro del que puede empezar a cobrar mensualmente una vez que el beneficiario se jubiló. De esta manera se va usando ese dinero como un complemento privado de la jubilación que nos paga el Estado a través de ANSES. Este tipo de seguros además tienen la particularidad de que la compañía invierte en la bolsa el dinero de las primas que cobra a lo largo de la vida del beneficiario, generando una capitalización. Dependiendo del tipo de póliza, es posible que al momento de fallecer los herederos puedan cobrar algo de dinero si, durante los años que el beneficiario cobraba su cuota del fondo de retiro, no llegó a usar todo lo que tenía disponible. De esta manera permite ahorrar durante toda la vida y, si no se llegan a usar todos esos ahorros, lo que queda va para el cónyuge y los hijos.