¿Se puede vivir del emprendimiento?

Vivir de un negocio no es tan simple como vivir de un sueldo o de un trabajo independiente. ¿Por qué? Primero porque no tenemos garantizado el éxito del negocio. Segundo, porque el ciclo del negocio no es del todo estable, aún cuando nos vaya bien. Todo lo que el negocio factura y cobra no puede ser retirado inmediatamente para pagar nuestros gastos personales, es importante mantenerlo en movimiento y existe una estructura que soportar. Esto mismo requiere que una parte del dinero quede adentro del negocio.


Además, es posible que nos planteemos la necesidad de crecer o que se presenten oportunidades de expandir el negocio, pero para eso también vamos a necesitar re-invertir las ganancias.


Muchos emprendedores se ponen un sueldo como gerentes o encargados y organizan retiros de sumas fijas. Cuando este es el caso, la primera condición que hay que verificar es si el negocio tiene el dinero para pagar esos sueldos desde el día en que abre. La realidad es que si no invertimos dinero suficiente (o lo invertimos todo para abrir el negocio pero no para hacerlo funcionar), es muy difícil que contemos con los recursos para pagarnos un sueldo, a menos que el negocio haya comenzado siendo un éxito asegurado, algo que no es muy frecuente.


Entonces, si no empezamos invirtiendo dinero suficiente, la posibilidad de retirar tiene que estar atada al resultado del negocio. Esto quiere decir que más que un sueldo, sólo vamos a poder retirar dinero en la medida en que el negocio genere ganancias. Y sólo vamos a poder saber si esto sucede, midiendo los ingresos, costos y gastos.


En caso de que podamos retirar cierto monto por mes y, cada tanto, un extra si nos fue bien, tenemos que interpretar esos retiros como si el negocio nos estuviera pagando anticipadamente las ganancias que va a tener durante el año en curso.


Por ejemplo, si a lo largo de 4 meses retiramos:

  • Mes 1: $ 6.000
  • Mes 2: $ 6.000
  • Mes 3: $ 8.000
  • Mes 4: $ 6.000

La suma de todo esto da retiros por $ 6.000 + $ 6.000 + $ 8.000 + $ 6.000 = $ 26.000.


Suponiendo que el negocio termina el año registrando ganancias por $ 80.000, si ya retiramos anticipadamente $ 26.000 quiere decir que podríamos retirar en principio: $ 80.000 - $ 26.000 = $ 54.000.

 

¿Podemos retirar menos de lo que gana? Si, y eso es bueno porque al dejar ganancias dentro del negocio podemos reinvertirlas: comprar más mercadería, contratar otro empleado para vender más, etc.


¿Podemos retirar más de lo que gana el negocio? Es posible, pero muy poco recomendable porque si el negocio no genera más ganancias, terminaríamos “descapitalizándolo".


Por eso es importante medir no sólo el resultado, si no los retiros que realizamos y asegurarnos de que no nos llevamos más dinero que el negocio puede dar. A su vez, ser muy conscientes que cada peso retirado es un peso que no se usa para hacer crecer el negocio.


En simultáneo, debemos entender que si vivimos de un negocio, lo que retiramos se convierte desde el punto de vista de las finanzas personales en nuestros ingresos. Nada indica que la capacidad del negocio de remunerarnos coincida con la cantidad de dinero que necesitamos o queremos para vivir. Esto quiere decir que si elegimos vivir gastando $ 300.000 por año pero el negocio sólo puede darnos $ 240.000 por año, tenemos que entender que la diferencia de: $ 300.000 - $ 240.000 = $ 60.000 tiene que salir de otro lado: un trabajo adicional, otro negocio o, eventualmente recortar gastos para no gastar más de lo que ganamos por año.