¿Cómo saber si al negocio le va bien?

Una vez que el negocio está en marcha, tenemos que registrar todo lo que sucede. Un negocio podemos hacerlo a título personal facturando como monotributistas o autónomos; o podemos armar una empresa como una sociedad. La sociedad puede ser entre varios socios, como la Sociedad Anónima (S.A.), en cuyo caso el porcentaje de cada socio se refleja en la cantidad de acciones que tienen de la empresa; o como Sociedad de Responsabilidad Limitada (S.R.L.), donde la participación de cada socio en la empresa lo refleja la cantidad de cuotapartes que posee cada uno. También podemos ser el único socio de la empresa gracias a la creación reciente de la Sociedad por Acciones Simplificadas, que pueden ser constituidas de forma simple por internet y a un costo bajo.


Siempre es recomendable crear una empresa independiente y ser dueños que tener mezcladas las finanzas personales con las finanzas del negocio.


No sólo porque ayuda a mantener separado el dinero personal del dinero del negocio, sino que también genera una división legal entre el negocio y el dueño. De esta manera si contratamos empleados, lo hacemos a través de la empresa, no lo hacemos nosotros a título personal. En el caso de un juicio, por ejemplo, la empresa responde con sus bienes, hasta donde tenga capital. Si al negocio le va mal porque caen las ventas y no puede pagar sueldos, responde con lo que puede. Pero si el empleado es personal, el juicio sería contra nuestra persona y, por más que al negocio le vaya mal, vamos a tener que responder con nuestros bienes (embargo de dinero en el banco que no esté relacionado con el negocio, de vehículos o de inmuebles, etc.).


Al crear una sociedad estamos obligados legalmente a registrar los ingresos, los costos y los gastos y determinar cuál es el resultado en un reporte que se llama estado de resultados. Si es positivo, la empresa tiene ganancias y debe pagar impuestos.

 

Además hay que informar el balance y estado de situación patrimonial, donde se le pone un valor a la empresa en función a los bienes que tiene para llevar adelante el negocio como dinero, cuentas por cobrar, mercadería, máquinas, etc. agrupados como activos; luego de calcula el valor de las deudas que tenga la empresa por préstamos o cuentas por pagar agrupados como pasivos; y por último el valor de lo que los socios aportaron como capital más los resultados acumulados dentro del patrimonio neto.


El estado de resultados y el balance junto con el estado de situación patrimonial, conforman los estados contables.


Las reglas básicas de la contabilidad indican que ACTIVO = PASIVO + PATRIMONIO NETO


Y que, PATRIMONIO NETO = CAPITAL + RESULTADOS


Es decir que todo lo que tiene una empresa para funcionar se lo debe a terceros o lo aportaron los socios, y que si hay ganancias, son propiedad de los socios (y si hay pérdidas, se sostienen con el capital aportado por los socios también).


Para poder preparar estos reportes es necesario llevar la contabilidad de la sociedad al día. Podemos hacerlo con un sistema informático o con planillas, pero siempre vamos a necesitar a un contador que nos ayude a preparar los estados contables al cierre de cada año, presentarlos en los organismos que corresponda y calcular los impuestos que hay que pagar.


Si el negocio lo llevamos adelante a título personal, de todas formas vamos a necesitar un contador para liquidar y presentar los impuestos que corresponda.


Independientemente de si el negocio lo realizamos a título personal o bajo una empresa legal que debe tener sus registros contables, es necesario llevar datos de todo lo que sucede durante un año para poder medir y analizar cómo le va al negocio, siguiendo las mismas cuentas que usamos para proyectar.


La suma de todas las ventas son los ingresos.


Cada venta tiene un costo unitario asociado, la suma de todos los costos unitarios son los costos.


INGRESOS - COSTOS = MARGEN


Luego restamos los gastos:  MARGEN – GASTOS = RESULTADO


Al registrar y sumar lo que pasa a lo largo de un año vamos a poder saber si el negocio genera o no ganancias. Si por ejemplo invertimos $ 200.000 en abrir un negocio y el primer año tenemos Ingresos por $ 500.000, Costos por $ 200.000 y Gastos por $ 180.000.
El Margen es: $ 500.000 - $ 200.000 = $ 300.000
El Resultado es: $ 300.000 - $ 180.000 = $ 120.000


Es positivo, por la tanto es ganancia. Si retiramos esa ganancia, ya recuperamos $ 120.000 de los $ 200.000, quiere decir que faltan recuperar $ 200.000 - $ 120.000 = $ 80.000 más.


Si al año siguiente tenemos Ingresos por $ 800.000, Costos por $ 300.000 y Gastos por $ 250.000
El Margen es: $ 800.000 - $ 300.000 = $ 500.000
El Resultado es: $ 500.000 - $ 250.000 = $ 250.000


Si retiramos las ganancias y comparamos con lo que invertimos, empezamos $ 200.000 abajo, recuperamos $ 120.000 el primer año y luego ganamos $ 250.000 el segundo.


- $ 200.000 + $ 120.000 + $ 250.000 = $ 170.000. Es decir, recuperamos los $ 200.000 invertidos y ganamos $ 170.000 más.


Cuando conocemos el resultado del negocio, estamos en condiciones de evaluar qué podemos hacer con ese dinero: retirarlo o reinvertirlo.