El dinero digital

Cuando los bancos integraron el uso de internet como una forma más de hacer pagos, guardar dinero, transferirlo o invertirlo, abrieron la posibilidad para que se masifique el dinero electrónico y pueda moverse por fuera del circuito de los bancos, de forma digital.


Una de los primeros servicios online para cobrar dinero sin necesidad de que pase por un banco fue PayPal. Es una empresa estadounidense que le permite a cualquier usuario del mundo enviar y recibir dinero de otro usuario, no importa desde qué país lo reciba o hacia dónde envíe. Es una tecnología que suele denominarse en inglés “peer-to-peer” o entre pares de una red. Si abrimos una cuenta en esta plataforma podemos transferir nuestro propio dinero ahí o recibir dinero de alguien que nos quiera pagar con lo que tenga en su propia cuenta de Paypal. O incluso puede acreditarse en nuestra cuenta de Paypal dinero que el otro usuario pague con tarjeta de crédito o con una transferencia bancaria. Esta plataforma es muy útil para cobrar a clientes que están en el extranjero. Desde esa cuenta podemos comprar bienes y servicios por internet o, si quisiéramos traerlos al país y disponer de ellos, es posible acreditarlos en nuestra cuenta bancaria a través del servicio que brindan empresas como Nubi o Xoom. Todos estos servicios no son gratuitos, suelen cobrar comisiones por su uso, que descuentan de cada movimiento.


En Argentina existen alternativas similares como Mercado Pago, un servicio asociado a la plataforma de compra y venta de Mercado Libre. Permite enviar y recibir dinero por fuera de los bancos, cobrarle a clientes con tarjeta de débito o crédito y disponer de ese dinero para hacer consumos dentro de Mercado Libre o acreditarlos en una cuenta bancaria. También es posible retirar el dinero de la cuenta de Mercado Pago mediante una tarjeta prepaga, que funciona como una tarjeta de débito, o usarlo para pagar consumos en internet o en cualquier negocio que acepte tarjeta en cualquier país.