¿Cómo presupuestar un viaje?

Los viajes en general los asociamos a las vacaciones, pero no sólo los hacemos para descansar. Una de las experiencias que más nos enriquecen culturalmente es viajar para conocer otros lugares, dentro y fuera del país. Más allá de qué nos motiva a hacerlo, un viaje en nuestras finanzas personales representa un gasto extraordinario que se compone de varias partes.


Por eso es importante planificar bien para calcular el presupuesto verificar si estamos en condiciones económicas de hacer ese viaje, ya sea ahorrando hasta juntar el dinero o pagando una deuda en cuotas. Evitemos hacer viajes que estén fuera de nuestras posibilidades a pesar de que podemos pagarlos en muchas cuotas. Y, finalmente, preparémonos para tener a mano todos los recursos que nos ayuden frente a imprevistos.


Lo primero que nos plantea un viaje es el traslado. Con lo cual lo que necesitamos es, una vez que tenemos definido el momento del año para viajar, evaluar qué alternativas tenemos para llegar a destino y comparar precios. Muchas veces las opciones pueden ser auto, micro o tren si el destino es cerca, otras veces sólo podemos llegar por barco o avión. E incluso aún tratándose de destinos cercanos, es posible que viajar en avión sea una opción. Lo que vamos a priorizar es el tiempo de viaje contra el costo del pasaje. No olvidemos que en caso de tener que tomar micro, tren, barco o avión, además tenemos un costo de llegar a la terminal. En los últimos años los pasajes de avión fueron bajando de precios y se hicieron cada vez más accesibles, con la posibilidad de pagar en muchas cuotas.


Sobre este punto, no perdamos de vista que si nuestro objetivo es viajar una vez al año, no deberíamos pagar pasajes en más de 12 cuotas. De lo contrario, si pagamos un pasaje en 24 cuotas y al año siguiente volvemos a viajar y a pagar en 24 cuotas, vamos a estar pagando la cuota 13 del pasaje del año previo junto con la cuota 1 del año actual, la cuota 2 con la 14 y así durante todo el año, teniendo un nivel de deuda que puede complicarnos.


Si tenemos el dinero ahorrado para pagar el pasaje y no hay diferencia entre realizar el pago en efectivo, en una cuota o en 12, podemos hacerlo en 12 pagos y poner el dinero ahorrado a generar intereses a favor nuestro y separar mes a mes el equivalente a una cuota a medida que las vamos pagando, hasta que terminemos de cancelar la deuda. Si vamos a ahorrar para hacer un viaje al exterior, lo más recomendable es ir comprando dólares a medida que vamos juntando pesos en vez de juntar pesos y comprar los dólares antes de viajar. ¿Por qué? Porque el gasto lo vamos a hacer en moneda extranjera y, si el peso pierde valor, vamos a poder comprar menos dólares con los pesos que ya juntamos.


Los precios de los pasajes suelen variar mucho dependiendo de la compañía aérea, el día del vuelo, las escalas intermedias e incluso el horario: antes de sacar el pasaje lo mejor es hacer varias consultas por internet en los sitios de turismo o de las compañías aéreas para optimizar el presupuesto de viaje. Muchas empresas tienen un sistema de acumulación de millas de vuelo que, si viajamos seguido, permiten juntar una cantidad suficiente para canjearla por otros pasajes y viajar gratis cada tanto o combinar millas con pesos y pagar más baratos los pasajes.


El otro componente que determina cuánto nos va a costar un viaje es la estadía, que es la cantidad de días que va a durar. Este dato influye en lo que tengamos que gastar en alojamiento y en comida. Es cierto que comer tenemos que comer estando en nuestra rutina habitual o de viaje y tiende a compensarse lo que dejamos de gastar en casa con lo que gastaríamos de viaje.  Pero, dependiendo del tipo de viaje, quizás tengamos que comer afuera más seguido. Una buena idea es averiguar con alguien que ya haya viajado cuánto cuesta un almuerzo promedio, una cerveza o un café como para darnos una idea.


En relación al alojamiento tenemos que evaluar las alternativas que van en función a las comodidades del lugar: si vamos a ir a un hotel de cinco estrellas o a un hostel con habitación compartida, si vamos a alquilar temporalmente un departamento y a ocuparnos de hacer compras, cocinar y limpiar. A través de internet podemos buscar diferentes alternativas tanto de precios como de formas de pago.


En cualquier caso, conviene presupuestar cuánto dinero se nos va a ir por día en esos dos rubros y multiplicarlo por la cantidad de días que vamos a estar de viaje.

Luego, es importante considerar si vamos a visitar museos, ir a recitales, si vamos a contratar tours o excursiones, si pensamos alquilar un auto, etc. También deberíamos tener un presupuesto pensado para compras, regalos, souvenirs, etc.


Dependiendo cómo queramos manejarnos, hoy es posible realizar casi todos los pagos con tarjeta de débito o crédito, con lo cual no es necesario llevar tanto dinero en efectivo encima. Si viajamos al extranjero, con la tarjeta de débito es posible retirar dinero del país en el que estamos a través del cajero automático. El banco realiza el cambio de forma automática debitándonos el equivalente de nuestra cuenta en dólares o en pesos. Muchos viajeros de todas formas prefieren comprar dólares antes de viajar y llevarlos encima porque pueden ser cambiados en una casa de cambio por el dinero del país al que vamos a visitar cuando llegamos a destino.


Por último, estando de viaje pueden suceder imprevistos de salud, pérdidas de equipaje, accidentes y otros hechos desafortunados que representan un problema económico si tenemos que hacernos cargo pagando de nuestro bolsillo. Por eso muchas veces se contrata un seguro de viajero. Suele darse el caso que las tarjetas de crédito incluyan estos seguros en la comisión que nos cobran, otras veces lo ofrecen como un servicio adicional ampliando la cobertura, que es el monto de dinero que recibiríamos dependiendo del problema que tengamos. También en los aeropuertos suele haber empresas que ofrecen estos seguros como cobertura adicional.


Entonces, para saber cuánto nos va a salir el viaje, independientemente de que paguemos con efectivo o con tarjeta, retirando dinero del cajero automático o llevándolo encima, tenemos que presupuestar, convertir en pesos los valores que estén en moneda extranjera y sumar el valor del pasaje, el alojamiento, los gastos diarios, los extras y el seguro de viajero. De esa forma vamos a visualizar si está dentro de nuestras posibilidades o no.